martes, 1 de julio de 2014

Sana tu alma para sanar tu cuerpo

Para sanar el alma es importante prestar atención a nuestro cuerpo, el cual, con las enfermedades nos avisa que tenemos asuntos pendientes por resolver en nuestra vida, generalmente dentro de nuestro campo emocional.

Nuestra prioridad suele ser sanar nuestro cuerpo porque no entendemos que la enfermedad no es tal. Sanar nuestro cuerpo no es la meta, es solo la consecuencia de sanar nuestra alma.

Entendamos que nuestro cuerpo es solo un medio transitorio por el que tenemos contacto con este mundo, y el día que lo dejemos, se quedaran en el todas las enfermedades, pero nos llevaremos todos nuestros miedos, rencores, resentimientos, tristezas, odios, apegos, dolor, etc.

Busca curar tu alma no tu cuerpo, al hacerlo tu cuerpo ya no necesitará de la enfermedad.

En busca de nuestros Maestros

Existe la creencia que para encontrarnos a nosotros mismos es necesario hacer largos viajes a lugares exoticos como la India y buscar maestros iluminados que nos ayuden a encontar lo que siempre estuvo dentro de nosotros mismos.

La realidad es que la vida ha puesto a nuestros maestros al alcance de la mano de cada uno de nosotros, estos maestros son cada una de las personas con quienes nos relacionamos, papas, mamas, hermanos, esposos, esposas, amigos, etc.

De nuestras relaciones con ellos tenemos algo que aprender. Cuando vemos algo que no nos gusta en el otro es porque estamos reflejando algo que no nos gusta en nosotros mismos o porque tenemos algun conflicto interno que debemos resolver y la forma en que nuestra mente trata de poner en manifiesto dicho conflicto es reflejandolo en el otro.

Cuando esto sucede la mayoria de veces tratamos de cambiar a los demas. Solemos pensar que cambiar uno mismo es dificil y que los demas cambien es facil, lo malo es que los demas piensan exactamete igual que nosotros.

Lo importante es darnos cuenta que cuando algo nos molesta de los demas, el problema no esta en el otro, el problema esta en nosotros mismos y una vez que identifiquemos y sanemos nuestros conflictos internos ya no los reflejaremos en los demas y podremos tener relaciones mas sanas y ser mas felices.

lunes, 2 de junio de 2014

La ilusión de la realidad




El mundo en que vivimos no es real, es una ilusión, y la ilusión es que existo yo y separado de mí, lo de afuera. La realidad es que lo de afuera es parte de mí, no existe separación. Si algo me enoja de ti, es realmente algo que me enoja de mi, si te perdono, realmente perdono algo en mí, si te ataco, ataco algo que hay en mí, aun cuando veo las noticias por la televisión, aquello que veo es el reflejo de sentimientos que hay en mí.

Se nos enseña que el mundo que percibimos es ajeno a nosotros, cuando en realidad, nosotros lo creamos. El mundo que percibimos esta en nuestra mente y las sensaciones y sentimientos que se generan de este, parten de nuestro interior, de nuestras creencias. Todo el tiempo estamos reflejando nuestras creencias en el mundo.

Solemos enfocarnos en la no aceptación de nuestra realidad y pensamos que ésta depende de lo que está afuera. Entonces pretendemos cambiar a nuestros semejantes e incluso deseamos cambiar el mundo, y al final lo que logramos es todo lo contrario porque lo que creamos es la necesidad de cambiar algo, y lo que finalmente se expande es el deseo mas no el resultado.

Hay que recordar que no hay manera de cambiar aquello que no existe, el mundo está en la mente de cada uno de nosotros, el mundo no es real y este es un hecho que está corroborado por la física cuántica. Nada existe allá afuera. El mundo que percibimos es tan solo una proyección de nuestras creencias, el mundo no se puede cambiar, el cambio que buscamos no está afuera, sino donde siempre ha estado, dentro de nosotros mismos.

¿Casualidad o Causalidad?


Nada en la vida es casual o parte del azar, y es interesante comprobarlo día a día en las terapias con cada una de las personas que acuden a estas. Desde las cosas que nos suceden hasta nuestros comportamientos, miedos y limitaciones, absolutamente todo tiene un origen.

Muchas veces no solemos cuestionarnos por que o para que suceden ciertas cosas en nuestras vidas, ni por que reaccionamos de tal o cual forma. Las respuestas siempre están allí, dentro de nosotros y para encontrarlas hay que buscar en nuestro interior.

Por ejemplo alguien que no entendía porque desde muy pequeño le tenía un miedo irracional a cualquier clase de cuchillo, en una regresión se vio en una vida pasada siendo atacado mortalmente con un cuchillo. La solución de su mente ante este conflicto fue generar este miedo supuestamente irracional.

Otra persona que sentía que podía tener mas logros en su vida de los que había obtenido, comprendió mediante una regresión que no lo hacia porque una vez de niño se burlaron de él cuando trato de lograr algo importante, y lo que su mente aprendió fue a no obtener un logro importante para no repetir el conflicto.

En una terapia regresiva, una persona recordó varias vidas pasadas donde moría sola y comprendió que durante esas vidas tenía que aprender humildad, a aceptar a las demás personas como son y no sentir que los demás son menos. En ese momento se dio cuenta que en esta vida estaba cometiendo el mismo error.

Un conflicto que se repite, nos suele avisar que hay algo en nuestra vida que debemos de solucionar. Por ejemplo una persona manifiesta que siempre suceden cosas en su vida que la hacen sentirse sola. Durante una regresión recuerda que siendo niña sus padres la dejaron sola en casa, ella pensó que sus padres no regresarían y se sintió sola por primera vez, y aunque sus padres regresaron, este fue un conflicto sin resolver porque ese miedo que sintió se quedo grabado en ese recuerdo, y la vida lo que hacía era presentarle oportunidades para que se de cuenta de este conflicto inicial y lo repare.

Otro caso es el de un hombre que reaccionaba de forma muy violenta cuando veía a alguien maltratar a un animal. En una regresión recordó como él, siendo niño, maltrataba a un animal. Entonces cada vez que el veía a alguien maltratando a un animal, inconscientemente no veía a esa persona maltratando a un animal sino a el mismo haciéndolo de niño.

Las casualidades no existen, todas son causalidades, todo tiene un origen, tal como lo afirmo Platón hace mas de 1500 años.

domingo, 1 de junio de 2014

"El síntoma", de Seferino Alvarez Ramos

 


Hola, tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, gripe, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles.  Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas.

A ver, dime algo, ¿tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de "paz" impreso en la espalda? ¿No verdad?.

Entonces, por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser "sutil" y "suavecito" cuando debo darte el mensaje. Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo, pero no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia en tu cuerpo.

Sólo te escucho decirme: "Cállate", "vete", "te odio", "maldita la hora en que apareciste", y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. Intentas días con día, taparme, sellarme, callarme. Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma "mágica" yo me vaya de tu cuerpo. 


Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.
Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme...

¿Vas comprendiendo?


Para ti, yo el síntoma, soy "La Enfermedad".

Qué cosa más absurda. No confundas las cosas.


Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas.


Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y sólo para callarme.


Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma. 


¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?


La enfermedad, "eres tú", "es tu estilo de vida", "son tus emociones contenidas", eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma. Callarme, silenciarme, desaparecerme. Ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí. Esto debe ser algo como un "golpazo a tu inteligencia". Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo. De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes. La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Cuando yo, "el síntoma", aparezco en tu vida, no es para saludarte, no. Es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo, debe ser analizada y resuelta para no enfermarte. Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: "por qué apareció este síntoma en mi vida", "qué querrá decirme"?. ¿Por qué está apareciendo este síntoma ahora?, ¿qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?.

Si dejas este trabajo de investigación, sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo. Y entre más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.


Poco a poco descubrirás, que entre mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte. Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como "analizador" de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia, te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.


Por favor, déjame sin trabajo. 
¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago?
Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita.
Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia como si yo fuera un trofeo.
Estoy harto de que digas:
"Ay pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético".
"Ay pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar".
"Siempre yo con mi migrañas".
Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.
Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: "Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!".
Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa.
Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida!
Atte,

El síntoma.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Entendiendo nuestro rol como creadores de nuestra realidad


La ciencia ha comprobado mediante la física cuántica que todo el tiempo estamos creando nuestra realidad, pero ¿de qué nos sirve saber esto?, ¿cómo afecta esto a nuestras vidas?

Todo parte de una pregunta en principio sencilla, ¿quién soy yo?, tú no eres tu nombre, tu profesión o tus posesiones, por el contrario eres aquello que queda cuando te desprendes de absolutamente TODO.

Imagina por un momento que desaparece todo lo que te rodea, tu casa, tus amigos, tu familia, tu profesión, el facebook, tu ordenador, tu ropa, tu cuerpo físico, hasta tu nombre. Eso que queda al final, eres tú, todo lo demás ES TU CREACION.

Entenderás entonces que aquellas situaciones o personas que no te permitían ser feliz son TU CREACION y están allí porque TÚ las has creado de acuerdo a TUS creencias, y entonces comprenderás que SOLO TÚ eres responsable de tu felicidad o infelicidad.

Es de suma importancia despertar y darnos cuenta de esto porque entonces dejaremos de culpar a los demás por nuestra infelicidad, dejaremos de ser víctimas y podremos tomar un rol más activo porque sabremos que para cambiar nuestra vida no hace falta cambiar al resto sino, cambiar uno mismo, cambiando nuestras creencias y paradigmas.

Todo aquello que nos afecta es nuestra creación diciéndonos que hay algo que debemos cambiar o solucionar en nuestra vida, todo aquello que nos afecta es una oportunidad de hacer un cambio en nosotros, es la oportunidad de dar un paso adelante en nuestra evolución espiritual.

Podrías por ejemplo ser una persona que adquirió una creencia que dice que para estar en comunión con Dios debes sacrificarte y sufrir, entonces crearas situaciones que reafirmen todo el tiempo esa creencia y culparas al resto, a la vida e incluso a Dios de que siempre sufres y te sacrificas, sin entender que Dios en su infinita misericordia nos da todo cuanto pedimos permitiéndonos crearlo a nuestro "libre albedrio", aun cuando no estemos conscientes de aquello que pedimos y por ende creamos.

Mucha gente vive toda su vida encerrada en sus creencias y paradigmas, vive ciega, sin darse cuenta que el origen de su sufrimiento nunca estuvo afuera, nunca fueron los demás, y que cambiar su vida no depende de Dios ni de nadie mas que de sí mismos.