miércoles, 5 de febrero de 2014

Entendiendo nuestro rol como creadores de nuestra realidad


La ciencia ha comprobado mediante la física cuántica que todo el tiempo estamos creando nuestra realidad, pero ¿de qué nos sirve saber esto?, ¿cómo afecta esto a nuestras vidas?

Todo parte de una pregunta en principio sencilla, ¿quién soy yo?, tú no eres tu nombre, tu profesión o tus posesiones, por el contrario eres aquello que queda cuando te desprendes de absolutamente TODO.

Imagina por un momento que desaparece todo lo que te rodea, tu casa, tus amigos, tu familia, tu profesión, el facebook, tu ordenador, tu ropa, tu cuerpo físico, hasta tu nombre. Eso que queda al final, eres tú, todo lo demás ES TU CREACION.

Entenderás entonces que aquellas situaciones o personas que no te permitían ser feliz son TU CREACION y están allí porque TÚ las has creado de acuerdo a TUS creencias, y entonces comprenderás que SOLO TÚ eres responsable de tu felicidad o infelicidad.

Es de suma importancia despertar y darnos cuenta de esto porque entonces dejaremos de culpar a los demás por nuestra infelicidad, dejaremos de ser víctimas y podremos tomar un rol más activo porque sabremos que para cambiar nuestra vida no hace falta cambiar al resto sino, cambiar uno mismo, cambiando nuestras creencias y paradigmas.

Todo aquello que nos afecta es nuestra creación diciéndonos que hay algo que debemos cambiar o solucionar en nuestra vida, todo aquello que nos afecta es una oportunidad de hacer un cambio en nosotros, es la oportunidad de dar un paso adelante en nuestra evolución espiritual.

Podrías por ejemplo ser una persona que adquirió una creencia que dice que para estar en comunión con Dios debes sacrificarte y sufrir, entonces crearas situaciones que reafirmen todo el tiempo esa creencia y culparas al resto, a la vida e incluso a Dios de que siempre sufres y te sacrificas, sin entender que Dios en su infinita misericordia nos da todo cuanto pedimos permitiéndonos crearlo a nuestro "libre albedrio", aun cuando no estemos conscientes de aquello que pedimos y por ende creamos.

Mucha gente vive toda su vida encerrada en sus creencias y paradigmas, vive ciega, sin darse cuenta que el origen de su sufrimiento nunca estuvo afuera, nunca fueron los demás, y que cambiar su vida no depende de Dios ni de nadie mas que de sí mismos.